Ciudad Juárez, Chih., 9 de agosto de 2025.— Con un llamado a la investigación, el entendimiento mutuo y la preservación de las culturas originarias, la Universidad Tecnológica de Ciudad Juárez (UTCJ) conmemoró el Día Internacional de los Pueblos Indígenas con un conversatorio académico que reunió a autoridades, estudiantes y representantes comunitarios. El rector Óscar Ibáñez destacó que, para entender a fondo la cosmovisión de los pueblos originarios, es necesario “aprender su idioma cultural” tal como se hace con las matemáticas: “Si no entiendes su lenguaje, difícilmente podrás comprender su significado profundo”.
El encuentro, celebrado en el auditorio de la UTCJ, contó con la participación de Fernando Motta Allen, titular de la Secretaría de Pueblos y Comunidades Indígenas en la Zona Norte, y con la intervención de estudiantes rarámuri y mixtecos que compartieron vivencias marcadas por la resiliencia, la discriminación y la búsqueda de mejores condiciones para sus comunidades.
Ibáñez planteó que la cosmovisión indígena, al igual que el conocimiento científico, requiere un proceso de acercamiento y aprendizaje para desentrañar su riqueza. Explicó que, cuando no se conoce, puede generar incomprensión o incluso rechazo, pero que una vez entendida, amplía las posibilidades de interacción social y académica. “En mi experiencia con pueblos rarámuris, he constatado que su manera de ver el mundo es distinta a la urbana, y eso no significa inferioridad, sino diversidad de pensamiento”, señaló.
Como ejemplo, habló de Ometeotl, la deidad suprema en la cosmovisión mesoamericana, sin representaciones físicas conocidas, a diferencia de figuras como Tláloc o Quetzalcóatl. “Es el dios del día y la noche, del viento y del fuego; una metáfora de aquello que no se puede tocar, pero que define nuestra realidad. Su comprensión requiere un esfuerzo similar al de descifrar teorías abstractas en cualquier disciplina académica”, puntualizó.
Los testimonios de Adelina Sandoval, promotora rarámuri, y Carlos Mérida Soriano, gestor comunitario mixteco, dieron contenido humano al análisis académico, evidenciando que las desigualdades y la discriminación persisten, pero que también existen liderazgos jóvenes comprometidos con la transformación de sus entornos.
Según datos del Gobierno de México, el país alberga 68 pueblos originarios con 364 variantes lingüísticas, un patrimonio cultural y lingüístico que enfrenta el riesgo de desaparición si no se generan políticas públicas, investigación académica y espacios de diálogo intercultural como el impulsado por la UTCJ.
El conversatorio cerró con el compromiso institucional de fortalecer la vinculación con comunidades indígenas, fomentar estudios interdisciplinarios sobre su cosmovisión y promover el respeto como principio rector para una sociedad más incluyente.
